Cada técnica localiza y explota vulnerabilidades desde diversas perspectivas, por lo que para proteger tus sistemas necesitas emplear diferentes estrategias.
Aquí te dejamos algunas recomendaciones que te brindarán apoyo y garantizarán la seguridad de los activos digitales.
Implementar un software antivirus

Tu empresa debe contar con un software antivirus que le proteja todos los dispositivos de virus, spyware, ransomware y estafas de phishing. El software no solo debe brindar gran protección, sino también tecnología que le permita limpiar los equipos según sea necesario y restablecerse a su estado previo al ataque. Estos deben estar en constante actualización para reforzar o añadir parches que cierren brechas por las que los hackers podrían colarse.
Generar con gran regularidad copias de seguridad de los archivos

En caso de que tu empresa recibiera un ciberataque, los datos estarían en riesgo de eliminarse, si esto sucediera y no se contara con una
copia de respaldo la empresa podría comprometerse.
Por otro lado, si existiera esta copia de seguridad con todos los archivos, podría restaurarse y continuar. Ya existen programas que automatizan el proceso de copias en automático.
Evaluaciones de riesgos

Debes evaluar y valorar constantemente los posibles riesgos que podrían comprometer la seguridad de las redes, los sistemas y la información de tu empresa, formulando un plan o manual que te permita resolver las brechas en la seguridad.
Para realizar esta evaluación de riesgos, hay que examinar dónde y de qué forma se almacenan los datos, quién tiene acceso a ellos y en caso de un desastre, cómo podrías tratar de conseguirlos.
Determina los niveles de riesgo de posibles eventos y cómo las brechas pueden repercutir en la empresa.
Capacitar a los empleados

Los empleados son el gran equipo que mantiene la empresa, sin embargo, algunos pueden volverla más vulnerable frente a un ataque.
Existen casos donde una pérdida de datos proviene del descuido de un empleado que da por error o no acceso a sus redes, desde la pérdida de un dispositivo de trabajo hasta la revelación de sus credenciales de acceso, esto puede incluir la apertura de correos electrónicos fraudulentos que dan lugar a la propagación de un virus por la red.

