Como se recordará, el 24 de julio vencía el plazo que la ley establece en su régimen transitorio para que los patrones hicieran las migraciones de los empleados que tenían contratados en outsourcing y traerlos a su nómina, gozando de una facilidad de una sustitución patronal, sin que exista transferencia de activos y/o identidad accionaria. Rolando Silva, vocero de la Comisión de Seguridad Social del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), expresó que la decisión del IMSS resuelve un limbo legal en el que iban a caer las empresas en espera de que el Congreso apruebe una postergación para que entre en vigor la llamada ley del outsourcing. El IMSS señaló que dicha fecha se ampliaba como una facilidad administrativa. «Más bien se trata de una auto prórroga que se está dando el gobierno, debido a que hay cuellos de botella en su infraestructura y el Estado ha dicho que no va a invertir en la implementación de la reforma”.


