
Los clientes son mucho más que una simple transacción o una fuente asegurada de ingresos para los próximos meses. Si tienes un negocio de servicios la conexión se vuelve aún más importante; ya que hablamos de personas con las que queremos trabajar durante un largo tiempo.
¿Pero cómo construir relaciones más fuertes y significativas con los clientes actuales y también con los prospectos? Si pensamos en nuestros lazos personales se evidencia que requiere tiempo, interés y esfuerzo. Por lo tanto,
no alcanza con cumplir con el servicio acordado, enviar la factura mensual o un saludo de fin de año. Veamos de qué se trata.
Cuando las relaciones con los clientes son fuertes, generan ventas, sostenibilidad y crecimiento. – Tom Cates
Comprométete con el éxito de tus clientes
Una de las ventajas de ser una empresa pequeña o mediana es que podemos tener una relación más cercana con los clientes para convertirnos en sus principales aliados en el logro de sus objetivos personales y de negocios.
En la relación con tus clientes no te veas como un simple proveedor, sino como un socio de negocios. Con esta mentalidad reflexiona en nuevas etapas del viaje de tu consumidor que puedan hacerlo sentir más escuchado y valorado. ¿Qué valor agregado puedes ofrecer? Por ejemplo, si ofreces servicios de relaciones públicas, puedes sumar sesiones de media training sin costo o acciones puntuales de marketing, como el desarrollo de piezas para redes sociales.
Mantente en sintonía con sus necesidades y aspiraciones
Los clientes cambian todo el tiempo, por lo que no podemos darnos el lujo de ofrecerles siempre el mismo producto o servicio. Para asegurar su lealtad e incluso para dar una mejor impresión cuando se trata de un prospecto, tenemos que entender perfectamente en qué momento se encuentra, qué nuevas dificultades enfrenta, cuál será la razón primordial por la que se inclinará por un proveedor, ¡incluso qué lenguaje usa!
desde un principio en cuanto a los recursos con los que contamos y los límites que enfrentamos. Ante un problema (porque siempre aparecen) hay que dar explicaciones concretas, claras y honestas.
que, además de trabajar en tus habilidades como comunicador, definas y comuniques protocolos de comunicación para evitar malentendidos y enojos. Por ejemplo, con información sobre los horarios de atención a través de cada canal o el tiempo máximo de respuesta.

