El trabajo remoto llego para quedarse

Para algunos, trabajar en modalidad home office es algo totalmente nuevo, mientras que otros ya lo hacían esporádicamente.

La pregunta ahora es:

¿En qué situación nos encontraremos cuando podamos salir del aislamiento?

Hasta este momento, la mitad de las compañías ni siquiera estaba preparada para enfrentar jornadas de trabajo remoto. Tanto es así que en la última encuesta hecha por Fortune 500, en la que se entrevistan a las 500 empresas más grandes del mundo, solo el 52% tenía planes de iniciar un programa de home office o ya habían tenido iniciativas relacionadas con esto. Este número es sumamente inferior a lo que se creía, pues se calculaba que, incluso antes de la pandemia, un 80% de firmas tenía el teletrabajo como modalidad estable.

Por empezar, esta modalidad nos permitió seguir productivos en este difícil momento, pues un 80% de nuestra planta ya venía trabajando de forma remota.

Cuando la necesidad del aislamiento se termine, las estructuras empresariales serán distintas. Esto pasará por la experiencia vivida, que ayudará a que muchos prejuicios se caigan y acelerará drásticamente el ritmo del cambio digital.

¿Qué supuestos quedaron desmentidos?

El primero es la dedicación de los colaboradores. Un estudio de Adecco señala que el 42% de los trabajadores le dedica más horas al trabajo desde su casa que en la oficina, mientras que un 40% cumple exactamente las mismas horas como si estuviera en su lugar de trabajo. Lo más importante: sólo el 18% admite trabajar menos horas desde su hogar. Además, 6 de cada 10 encuestados afirman que trabajan más relajados desde su vivienda que yendo a la oficina.

Segundo, muchos líderes pensaban que era necesario compartir el espacio físico para que exista una buena comunicación. Eso fue desmitificado, pues el 60% de los colaboradores afirma estar conectado con su equipo durante las horas laborales mientras que apenas el 2% dice que no logra mantener una relación fluida a la distancia.

Por todo esto, parece indiscutible que el home office ha llegado para quedarse. Entonces,

¿cómo se prepararán las empresas que aún no entraron en la transformación digital?

Será preciso acompañarlas para que puedan dar el salto a la nueva economía.

Fuente: Forbes México