LAS CUATRO “D” PARA LOGRAR QUE UN NEGOCIO FUNCIONE COMO RELOJITO

Hay cuatro fases de actividad que llevas a cabo como empresario. Se trata de las cuatro D:

Dar acción, Decidir, Delegar y Diseñar.

 

Aunque estás comprometido en las cuatro fases en distintos grados durante el curso de la evolución de tu negocio (pasaste algo de tiempo Diseñando tu negocio antes de lanzarlo) y, a pesar de que tu negocio siempre tendrá una mezcla de las cuatro D, nuestra meta es que tú, el empresario, Des menos acción y Diseñes más.

1.Dar acción. Ésta es la fase en la que tú haces todo. La conoces bien y la realizas (lo suficientemente) bien. Cuando eres el único en un negocio, hacerlo todo tú es una necesidad. Así es como comienzan casi todas las empresas y donde muchas se quedan atoradas de manera permanente. La mayoría de los negocios pequeños no tiene ni un solo empleado En otras palabras, el dueño lo hace todo.

2. Decidir. En esta fase asignas tareas a otras personas. Ya sea que se trate de empleados de tiempo completo o de medio tiempo, o bien de personas que trabajan por proyecto, no se dedican más que a tareas específicas. Intentan llevar a cabo una tarea que les das y luego regresan contigo para hacerte más preguntas, para tener tu aprobación, hacer que resuelvas problemas y que les ayudes dándoles ideas. Si se presenta alguna anomalía con la tarea que está llevando a cabo, la persona regresa contigo para que tomes una decisión.

Cuando termina la tarea o se queda inmóvil o te pregunta ahora qué tiene que hacer. La mayoría de los empresarios confunde Decidir con Delegar. Si le asignas a alguien una tarea, pero necesita que le respondas preguntas para llevarla a cabo, no estás Delegando… estás Decidiendo. Los dueños de negocios que tienen tres o cuatro empleados pueden quedar atorados y pasar la mayor parte de su tiempo en esta fase. Tus empleados hacen el trabajo, pero, como tú tomas la decisión por ellos, nunca eres capaz de crecer a más de dos o tres empleados. El trabajo se convierte en un flujo constante de preguntas hechas por los empleados que te distraen sin cesar.

Al final, se vuelve tan malo que te rindes lleno de frustración y tomas la decisión de “regresar a como estabas antes” y hacer todo el trabajo tú solo. Te deshaces de la ayuda, te quedas solo por un tiempo (porque es más fácil hacer el trabajo que tomar decisiones por todos los demás), sólo para poco después estar abrumado con el trabajo y volver a contratar gente y volver a estar frustrado en la etapa de Decisiones. Mientras dura el negocio, pasas de hacer todo el trabajo a decidir por unos cuantos empleados, y viceversa, una y otra vez.

3.Delegar. En esta fase eres capaz de asignar tareas a los empleados, así como de empoderarlos para tomar decisiones con respecto a la ejecución de la tarea. La persona es completamente responsable de realizar la tarea. Están solos. A medida que pases más tiempo en la fase de Delegar, comenzarás a sentir alivio en relación con tu carga de trabajo, pero sólo si delegas de la manera correcta.

En un inicio debes recompensar a tus empleados por el proceso de realizar una tarea no por el resultado—porque la meta es pasar la responsabilidad de tomar decisiones de ti a ellos. Si se les castiga por tomar malas decisiones, lo único que estarás haciendo es entrenarlos para que acudan contigo en busca de decisiones. Tú también has tomado decisiones equivocadas en el pasado; y es así como van a crecer. La fase de Delegar puede ser sumamente difícil para los empresarios, porque podemos hacer todo a la perfección (en nuestra mente) y nos sentimos frustrados cuando no es así. Debes olvidarte de esta mentalidad de hacer las cosas a la perfección si quieres que tu negocio funcione solo de manera exitosa.

4.Diseñar. Aquí es donde trabajas en la imagen, en constante evolución, de tu empresa y en el flujo de negocios que apoya dicha imagen. El negocio funciona solo.
Así que tú incluso podrías tomarte cuatro semanas de vacaciones sin que el negocio eche en falta nada. (Subraya esto.) Cuando estés en este modo, no sólo serás libre del grillete diario, sino que también experimentarás más alegría que nunca con respecto a tu trabajo. Tu trabajo ahora consistirá en administrar el negocio en términos financieros y en arreglar el flujo de negocios cuando las cosas no marchen como deberían hacerlo.

Aquí es cuando ya no necesitas hacer el trabajo; no estarás supervisando el trabajo (hasta el punto de que tú quieras) y harás sólo el trabajo que quieras hacer. Ésta es la buena vida amigos y amigas.

 

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